Misionero en Etiopía: «Veo el país morirse de sed»

El misionero español Christopher Hartley Sartorius aseveró que "venían advirtiendo sobre la sequía tanto las Naciones Unidas como otros organismos internacionales, pero ahora los informes no son necesarios, lo vemos con nuestros propios ojos a nuestro alrededor". 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Religión en Libertad.

"LAS COSECHAS SE VAN MURIENDO".

El misionero español Christopher Hartley Sartorius, que puso en un centro de evangelización en la Misión Nuestra Señora del Shebelle, a dos kilómetros de la ciudad de Gode, advirtió que Etiopía padece una grave sequía. "En casi diez años que llevo de misionero en Etiopía es la primera vez que veo el país morirse de sed. Ya hacía meses que lo venían advirtiendo tanto las Naciones Unidas como otros organismos internacionales, pero ahora los informes no son necesarios, lo vemos con nuestros propios ojos a nuestro alrededor", indicó. 

"Como consecuencia de la sequía hay muchas luchas tribales a causa del acceso a las pocas fuentes de agua que quedan servibles para las gentes y los ganados, mientras que las cosechas se van muriendo irremisiblemente convirtiéndose todo este desolador paisaje en un inmenso erial. Hemos tratado de salir al encuentro de la última oleada de refugiados repartiendo bidones de agua, movilizando más de veintinueve toneladas de alimentos y construyendo una primitiva escuelita para niños que -me decían antes de ayer- no saben ni escribir su nombre porque jamás han asistido a escuela alguna", aseveró el presbítero. 

Según los organismos internacionales, a finales de abril algunas zonas quedarán definitivamente sin agua. Etiopía, con 100.000.000 de habitantes, es el segundo país más poblado de África y uno de los más pobres del mundo. Actualmente, 10.000.000 necesitan urgente kits de supervivencia, 2.000.000 viven en zonas sin agua potable, y 400.000 niños padecen malnutrición agravada por la sequía.