Conferencia Episcopal de Australia repudia medida que pretende obligar a sacerdotes a romper el sigilo sacramental

La Conferencia Episcopal de Australia, presidida por el arzobispo Mark Coleridge, reiteró que apoyan cualquier medida para proteger a los menores, pero que acabar con el secreto de confesión no sería útil para estos casos. "Los abusadores no buscan confesarse y no buscarían la confesión si supieran que sus delitos serán denunciados. Sería contraproducente porque se perdería la inusual oportunidad que un sacerdote pueda aconsejar a los abusadores para que se entreguen y modifiquen su vida", afirmó Coleridge.  

Fuente: ACI Prensa.

TRAS UNA MEDIDA ACORDADA POR LA FISCALÍA GENERAL ESTATAL Y FEDERAL.

ABC.

La Conferencia Episcopal de Australia, presidida por el arzobispo Mark Coleridge, rechazó la medida acordada por la fiscalía general estatal y la federal para obligar a los sacerdotes a romper el sigilo sacramental y revelar cuando conozcan de algún abuso contra menores durante la Confesión, el 29 de noviembre pasado. El Código de Derecho Canónico establece en el canon 983 que el secreto de confesión "es inviolable" y en el canon 1388 indica que el confesor que viola el sigilo sacramental "incurre en excomunión latae sententiae -automática-" y sólo el Papa puede levantar la pena. 

Coleridge reiteró que apoyan cualquier medida para proteger a los menores, pero que acabar con el secreto de confesión no sería útil para estos casos. "Los abusadores no buscan confesarse y no buscarían la confesión si supieran que sus delitos serán denunciados. Sería contraproducente porque se perdería la inusual oportunidad que un sacerdote pueda aconsejar a los abusadores para que se entreguen y modifiquen su vida", afirmó, al sostener que sería "injusto porque establecería por ley una situación en la que un sacerdote no podría defenderse de una acusación formulada contra él".

En octubre pasado, el arzobispo de Melbourne, Peter Comensoli, afirmó que no violará el sigilo y que los presbíteros que cometieron abuso son quienes deben presentarse ellos mismos ante las autoridades. "Francisco dijo que no puede haber excepciones en la inviolabilidad del secreto de confesión. Si un sacerdote rompe el secreto de confesión, entonces los fieles perderían la confianza y podrían pensar en que lo que confiesen podría ser hecho público o usado en su contra", aseguró el arzobispo de Hobart, Julian Porteous, al recordar que algunos sacerdotes prefirieron dar la vida antes que romper el sigilo