Cardenal Cañizares abrirá la primera causa de canonización de un magistrado en Valencia

"Haro Salvador fue un incansable y fidelísimo colaborador de monseñor Marcelino Olaechea desde su llegada a Valencia en 1946 y gastó su vida al servicio de la Iglesia, y en ella y por ella, de los demás hombres", aseguró el delegado episcopal para las Causas de los Santos del Arzobispado. 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Te Interesa.

EL PRÓXIMO 16 DE JUNIO.

El cardenal y arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, abrirá la primera causa de canonización de un magistrado y presidente de Acción Católica, José María Haro Salvador, el próximo 16 de junio. "Será la primera causa de canonización que se abre a un magistrado valenciano en la historia de la arquidiócesis de Valencia", aseguró el delegado episcopal para las Causas de los Santos del Arzobispado, Ramón Fita, quien además sostuvo que la causa fue promovida por la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP).

José María Haro Salvador fue hijo de una modesta familia de agricultores de Cheste, Valencia. Estudió Magisterio y Derecho como alumno becado del Colegio San Juan de Ribera de Burjassot. En 1929 fue juez de Orcera, Viver y Villar del Arzobispo. En 1930 contrajo matrimonio con María Luisa Sabater Valero, "esposa ejemplar cuya colaboración y aliento resultaron decisivos en la entrega de José María Haro a las tareas apostólicas que se le encomendaron", según aseguró Fita. El matrimonio tuvo ocho hijos. 

El magistrado participó durante toda su vida en diversas actividades vinculadas a la Iglesia. Fue secretario de la Federación de Estudiantes Católicos de Valencia y miembro activo de la Acción Católica de Propagandistas desde su juventud.  Participó activamente en la vertiente social de la Iglesia que le llevó a ocupar desde 1943 a 1955 la presidencia de los Hombres de Acción Católica de Valencia. Allí estuvo en los orígenes de Caritas, siendo uno de los fundadores de los Secretariados Parroquiales de Caridad. "Haro Salvador fue un incansable y fidelísimo colaborador de monseñor Marcelino Olaechea desde su llegada a Valencia en 1946 y gastó su vida al servicio de la Iglesia, y en ella y por ella, de los demás hombres", aseguró.