Giro de Italia rinde homenaje a ciclista católico que salvó a 800 judíos

La carrera realizará en 2018 sus tres etapas inéditas en Israel en homenaje a Gino Bartali, un ciclista católico italiano, que por pedido del cardenal Elia Dalla Costa, formó parte de una red clandestina encargada de proteger a los judíos. Entre 1943 y 1944, Bartali, en lo que simulaban ser largas jornadas de entrenamiento, transportaba documentos falsos, escondidos dentro de su bicicleta, para los judíos que iban a ser deportados y asesinados. 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Religión Digital.

DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.

La edición Giro de Italia 2018 comenzará en Israel y será la primera vez que una de las tres grandes pruebas de ciclismo se dispute fuera de Europa, para homenajear a Gino Bartali, un ciclista católico italiano, que tras la petición del cardenal Elia Dalla Costa, transportó falsos pasaportes para salvar a unos 800 judíos durante la Segunda Guerra Mundial. La Fundación Tierra Santa indicó que Jerusalén recibirá en sus calles el 4 de mayo una prueba contrarreloj de 10 kilómetros y las dos etapas siguientes que unirán Haifa y Tel Aviv, y Beersheba con Eliat. 

Bartali, el triple campeón de Giro que se arrodillaba y rezaba al principio y al final de cada etapa, aceptó por pedido Dalla Costa formar parte de una red clandestina encargada de proteger a los judíos, dado que su perfil era perfecto para ser "ciclista de correo". De este modo, en lo que simulaban ser largas jornadas de entrenamiento, transportaba documentos falsos, escondidos dentro de su bicicleta, para los judíos que iban a ser deportados y asesinados. 

Entre 1943 y 1944, Bartali, alimentado siempre por la Eucaristía, recorrió en bicicleta en 40 ocasiones la ruta que unía Florencia con Asís, de casi 200 kilómetros, en carreteras minadas, destrozadas y con numerosas patrullas nazis. En Asís, se dirigía al convento de las clarisas de San Quirico, donde lo esperaban las hermanas Eleanor y Alfonsina, quienes imprimían los documentos para los judíos que estaban escondidos en los distintos conventos.