Corea del Sur impulsa el crecimiento de la natalidad

Corea del Sur parece estar arrepentida de la fuerte campaña que desarrolló en la década del 60 por la contracepción, que provocó que en la actualidad el 12.2% de la población esté compuesto por personas mayores de 65 años.

Autor: VenL. / Fuente: Gaudium Press.

"UN NIÑO ES LA ALEGRÍA DE UNA FAMILIA".

Corea del Sur casi alcanza ya la característica de 'sociedad envejecida', la cual se alcanza cuando los ancianos sobrepasan el 14% de la población. Algunas instituciones temen que la población de adultos mayores pueda llegar al 24% en el 2030.

En el año 2005 la tasa de natalidad se desplomó hasta 1.08, muy por debajo del índice de regeneración que es de 2.1. La caída de la natalidad repercute directamente en la salud de la economía, lo que es evidente.

Entre el 2006 y el 2016 el gobierno de Corea destinó el equivalente a 81.000 millones de euros para aumentar la tasa de nacimientos. El presupuesto para este año que inicia es de 18.000 millones de euros más. A principio de semana el presidente de Corea convocó un panel de funcionarios para seguir estudiando las formas de hacer que lleguen más niños al suelo de su país.

Las medidas en pro de la natalidad también tienen color local. Gobiernos regionales toman medidas en este sentido. Por ejemplo, el encargado del Condado de Cheongyang, Lee Suk-hwa, hizo que su administración entregara 8.000 euros a los padres que tienen un cuarto hijo. Por su parte Kim Man-soo, intendente de Bucheon, ciudad cercana a Seúl, motivó que su ciudad pasara de dar 400 euros a los padres de un tercer niño, a entregar también dinero a los padres de un cuarto bebé. En el sur del país, la isla de Wando da inicialmente 4.000 euros a los padres de un quinto niño, y luego otros 12.000 en cuotas durante los tres primeros años de vida de este.

Las campañas informativas del gobierno son bien explícitas. Uno de los eslóganes publicitados dice "un niño es la alegría de una familia y la esperanza para el futuro". Estamos pues, por lo menos en Corea del Sur, lejos de los días en que un infante era una amenaza para la supervivencia planetaria.