Miles de personas rechazan retirada de la cruz de una plaza de la ciudad de Alicante

La Plataforma Ciudadana en Defensa de la cruz destacó la presencia de la cruz en la Plaza de la iglesia de San Martín como parte de su "identidad histórica, cultural y espiritual cotidiana, una presencia que ha sido y es mayoritaria y popularmente aceptada en toda la ciudad", y denunció "la imposición de iniciativas minoritarias que pretenden la exclusión de la Cruz, de lo religioso y de sus signos de la vida pública". 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: ACI Prensa.

POR APLICACIÓN ERRÓNEA DE LEY DE MEMORIA HISTÓRICA.

Miles de personas rechazaron la retirada de la la cruz situada en la plaza de la iglesia de San Martín, en la ciudad de Alicante en España, que fue aprobada por el gobierno de la localidad de Callosa de Segura, conformado por los partidos PSOE, IU y Podemos, en marzo pasado, al decir que supuestamente de esta forma "cumplían la Ley de Memoria Histórica". 

"La libertad religiosa y de conciencia es uno de los pilares de las sociedades democráticas reconocidas expresamente en la legislación nacional e internacional. La presencia de la Cruz en este espacio común no atenta contra nadie, ya que a nada obliga, sino que hace presente a Cristo crucificado como signo que une a las personas, promueve los principios de igualdad, libertad y tolerancia, porque para Cristo todos los hombres somos hermanos y, por tanto, iguales", afirmó la Plataforma Ciudadana en Defensa de la cruz al lanzar una petición en Change.org en defensa del símbolo religioso.

Los ciudadanos españoles destacaron el valor de la presencia de la cruz en la Plaza de la Iglesia como parte de su "identidad histórica, cultural y espiritual cotidiana, una presencia que ha sido y es mayoritaria y popularmente aceptada en toda la ciudad", y denunciaron "la imposición de iniciativas minoritarias que pretenden la exclusión o rechazo de la Cruz, de lo religioso y de sus signos de la vida pública". La norma, que favorece una ideología y no la reconciliación de los españoles, obliga a retirar símbolos o nombres de lugares públicos establecidos después de la Guerra Civil Española y relacionados con ella. A pesar de que los monumentos relacionados con la Iglesia Católica quedan fuera de esta ley, en su aplicación real no se respeta.