Partido Comunista Chino reconoce que entre sus filas hay cristianos y budistas

Los funcionarios del Partido comunista del Tibet que "siguen al Dalai Lama o también participan de las actividades separatistas, serán castigados en modo severo, según las leyes y las medidas disciplinarias internas".

Autor: VenL. / Fuente: Asia News.

"SERÁN CASTIGADOS EN MODO SEVERO".

Chen Quanguo, jefe del Partido Comunista en el Tibet.

Lo escribe el jefe de los comunistas del Tibet, Chen Quanguo, en un artículo aparecido en la primer página del 'Tibet Daily' . Una fuente tibetana, anónima por motivos de seguridad, explica: "La noticia no es que cuadros cercanos al Dalai Lama, o hasta sus seguidores, serán castigados por la ley. La verdadera novedad es que Beijing estuvo obligado a admitir que algunos de sus miembros son fieles budistas, o hasta cercanos  a las posturas tibetanas".

Con toda probabilidad, las palabras del secretario Chen se refieren a las declaraciones realizadas por el mismo Dalai Lama sobre una posible peregrinación suya a China. El pasado 3 de octubre, desde su exilio en Dharamsala, el líder religioso declaró que "había pedido en forma informal a algunos amigos, entre los cuales miembros, aún en el cargo o jubilados, del Partido Comunista, el poder ir en peregrinación al sagrado monte de Wutai. Éstos tomaron en consideración el deseo y le harán saber cualquier decisión".

El temor de que la conciencia religiosa pueda poner raíces al interior del Partido fue evidenciado también por el hecho que la Comisión Central para la Inspección de la Disciplina, órgano de control del PCC, envió un delegación a Zhejiang oriental, donde desde hace algunos meses se lleva a cabo una campaña de demolición de iglesias cristianas y destrucción de cruces. Al finalizar la investigación, escribe el 'Cotidiano del Pueblo', la delegación "descubrió que muchos miembros del Partido son de hecho fieles de alguna religión", cristianos o de otros credos. No obstante la libertad religiosa esté garantizada por la Constitución china, esa es a menudo violada por el mismo gobierno; además, a los funcionarios comunistas le está prohibido practicar o adherir a ningún credo o religión.