«El cristianismo de baja intensidad no fue el modo de predicar de Jesús»

El sacerdote español y director general de la Biblioteca de Autores Cristianos, Carlos Granados, afirmó que "el principal signo de decadencia es el peligro de que se imponga un 'cristianismo de baja intensidad' que a base de reducir sus expectativas, pretenda llegar a más gente, licuando el cristianismo, reduciéndolo a una cuestión de mínimos, este no fue el modo de predicar de Jesús". 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Religión en Libertad.

"PRETENDE LLEGAR A MÁS GENTE".

El sacerdote español y director general de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), Carlos Granados, afirmó que el cardenal y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, reflexionó que "el cristianismo de baja intensidad no fue el modo de predicar de Jesús", en el libro-entrevista 'Informe sobre la Esperanza', que tiene en 150 páginas el diálogo que el purpurado mantuvo con Granados, que será presentado el 3 de mayo, en el Aula Magna de la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid.

"El cardenal reconoce que hay algunos 'signos de decadencia', junto a otros 'signos de esperanza'. Es un diagnóstico mucho más ponderado. Es distinto de decir que la Iglesia esté en decadencia. Hemos de cuidar los signos de decadencia: son los puntos en los que estamos llamados a una verdadera conversión. Y creo que el principal signo de decadencia no lo refiere el cardenal a los números -que haya más o menos vocaciones a la vida sacerdotal, más o menos parejas que deciden casarse, más o menos asistencia dominical-. Eso es importante. Pero el principal signo de decadencia es el peligro de que se imponga un 'cristianismo de baja intensidad' que a base de reducir sus expectativas, pretenda llegar a más gente, licuando el cristianismo, reduciéndolo a una cuestión de mínimos, este no fue el modo de predicar de Jesús", aseveró el teólogo. 

Granados indicó que Jesús "trataba de ir elevando a los suyos, a los discípulos que le acompañaban, a las gentes de Galilea, trataba de ir haciéndoles ascender, no de presentar su doctrina de modo que nadie se escandalizara". "Muchos, al contrario, se escandalizaban de Él. Pero eso era necesario, pues debía darse una conversión en los corazones para poder acoger su Buena Nueva. En todo caso, el cardenal Müller insiste en que la regeneración de la Iglesia vendrá por una pastoral sacramental; no vendrá por ninguna forma de misticismo descarnado: 'El cristianismo del siglo XXI será sacramental o no será', podríamos decir parafraseando una célebre sentencia de Karl Rahner", afirmó el sacerdote español.