Círculo Itálico C: «La familia es la encrucijada de múltiples integraciones que cambian la vida fraterna de la Iglesia y dan fuerza al tejido social»

El cardenal Bagnasco ejerció como moderador en el Círculo Itálico C, y el cardenal Piacenza. Este grupo de trabajo del Sínodo de la Familia lamentó, al igual que otros, las "fuertes connotaciones de una perspectiva occidental" en el 'Instrumentum Laboris', así como el hecho de que "el diagnóstico ofrecido en el documento privilegia las sombras y le cuesta evidenciar los puntos positivos" de la cultura actual.

Autor: VenL. / Fuente: InfoCatólica.

FRENTE AL "DESAFÍO DE LA INCLUSIÓN".

En las sesiones del Círculo Itálico C se ha debatido con mucha atención el texto de la primera parte, en sus aspectos generales, en su arquitectura y en el desarrollo lingüístico y de contenido del documento. El fruto de este amplio análisis ha llevado a la luz tres aspectos de carácter general:

1. La redacción del texto a muchos les ha parecido con fuertes connotaciones de una perspectiva occidental (europea y norteamericana), sobretodo en la descripción de los aspectos y desafíos abiertos por la secularización y el individualismo que caracteriza la sociedad de consumo. La presencia en el Círculo de miembros sinodales de Europa oriental, América Latina y de otros países africanos o del próximo Oriente, nos ha recordado también otras perspectivas, que deben integrarse en el texto y que hemos tratado de explicar en alguna enmienda. Sobre todo ha surgido la recomendación de que en en la revisión del documento se proceda con mucha atención a hacer más fácil el texto, a limpiarlo de un lenguaje demasiado técnico y a enriquecerlo con diversos puntos de vista. Hemos favorecido la acogida de los modos que ilustran un abanico de situaciones que vuelven el diagnóstico, ofrecido por el texto, que respondan mejor a la variedad católica de la Iglesia y a la riqueza de las experiencias humanas explicadas en el texto. También se ha subrayado que el diagnóstico ofrecido en el documento privilegia las sombras y le cuesta evidenciar los puntos fuertes positivos que emergen del panorama trazado. La amplia fenomenología de esta primera parte se convierte verdaderamente útil si consigue indicar caminos nuevos para la familia.

2. Se ha debatido mucho, ya desde el título del Documento, sobre el 'punto focal' de la intención pastoral que mueve este Sínodo sobre 'La vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo' y sobre su traducción en la arquitectura del documento. Iniciando la lectura de la primera parte, muchos han hecho observar que en el texto debería aparecer que las tres partes deben leerse en una profunda circularidad. El método de 'ver, juzgar, actuar' que parece la línea roja del texto, no debe ser entendido ni practicado comprendiendo las tres etapas como cronológicamente sucesivas, sino de un modo fuertemente entrelazado, así que no se puede 'ver' si no se deja educar por la visión de Jesús y por el amor por las familias y por los pueblos. El anuncio evangélico sobre la familia, que considera la familia como sujeto de evangelización, se coloca así en el centro de los cuidados de la Iglesia ('juzgar'), y deberá estimular una práctica pastoral nueva y creativa ('actuar') para la iniciación de las familias jóvenes, para el acompañamiento de las familias con hijos adolescentes y jóvenes y para la integración de las familias con el corazón herido. Ha surgido una indicación importante para la elaboración final del texto, para conectar con llamadas y referencias cruzadas significativas la circularidad entre las tres partes. Con este propósito nuestro Círculo propone una enmienda que anticipa el número 10 (sobre 'Fortalezas y debilidades de la familia hoy') y lo reescribe totalmente como número introductorio de la primera parte (n 6).

3. La tercera observación general tiene que ver con la larga sección intitulada 'Familia e Inclusión' que impacta a veces por su heterogeneidad de perspectivas y de análisis y que nos ha ocupado casi un día entero de debate. El tema de la inclusión está aquí introducido como un complejo de desafíos que están ligados a la familia donde algunas situaciones (la tercera edad, la viudez, el fin de la vida, la discapacidad, los migrantes, los niños, las mujeres, etc.) pueden convertirse en motivo de exclusión, de marginalidad, de separación y de nueva pobreza, igualmente graves como la pobreza material. Nuestro círculo sugiere de cambiar el título: "La familia: los desafíos de la inclusión", quitando de los títulos sucesivos la repetición de los muchos 'desafíos' que se atribuyen al trato de los diversos asuntos. Muchos modos que ha propuesto nuestro círculo pretenden también leer en positivo estos desafíos no solo por la familia para que se convierta en lugar de inclusión, superando su régimen de vida apartada (vive en un 'apartamento'), sino también por la misión evangelizadora de la Iglesia. Y sólo con el concurso virtuoso de la familia, de la comunidad cristiana y de otras realidades sociales, el desafío de la inclusión puede caminar, involucrando todas las caras de este poliedro de muchos rostros. El objetivo es mostrar que la familia es la encrucijada de múltiples integraciones que cambian la vida fraterna de la Iglesia y dan fuerza al tejido social.

El Círculo Itálico C propone finalmente una serie de enmiendas. Algunas cree que sean importantes para enriquecer el texto y pone a disposición las otras para el trabajo de la Comisión central. Cito los temas de las enmiendas con las que propiciar la redacción de un nuevo texto o de partes de texto.

Fuerza y fragilidad de la familia hoy. Este número se ha reescrito, anticipando el n 10 que resultaba una conclusión un poco débil del primer capítulo. Se ha transformado en un Incipt que introduce toda la primera parte y la abre a las dos sucesivas. El número indica en la familia, realidad terrena y misterio de salvación, la capacidad que tiene ella de encarnarse en las culturas humanas y de transformarlas. En esto reside exactamente la fuerza de la familia y al mismo tiempo su debilidad. Acompañar a la familia en los grandes momentos de transformación de la sociedad y el modo con el que la Iglesia pone la familia en el centro de su acción evangelizadora. Toda la primera parte del documento describe el «gran campo» donde sembrar la semilla buena para que fructifique.

El cambio antropológico: el texto propone una integración del número 7 y busca describir el cambio antropológico no solo en sus sombras, sino también por las oportunidades que éste tiene abiertas para la vida de la pareja y de la familia, valorando las posibilidades contenidas en algunos filones de la antropología contemporánea.

Teoría de género: el Círculo precisa las implicaciones del número 8 sobre la teoría de género, sacando más claramente a la luz su carácter ideológico y ofreciendo a las familias una ayuda para retomar su derecho original a la educación de los hijos en el diálogo responsable con los otros sujetos educativos.

Las nuevas formas de pobreza: la enmienda enriquece la lectura del cuadro de las nuevas pobrezas señalando los fenómenos de explotación de la prostitución, selección de niñas antes de su nacimiento, trabajo infantil y difusión de las diversas formas de dependencia.

Los discapacitados y la comunidad cristiana: el modo se enfoca mayormente al cuidado en la iglesia de las familias con discapacitados, promoviendo los caminos eclesiales en la catequesis y en la liturgia para los portadores de discapacidades, con una acogida cordial por parte de las comunidades cristianas.

Nuevo orden de los n 31-33 del capítulo IV sobre el tema de la importancia de la vida afectiva: se propone reordenar los números citados de esta manera: n. 31-33-32. Se han propuesto también tres enmiendas sustitutivas que tienen que ver son la ayuda de la iglesia a los procesos de maduración afectiva (n 31), la educación de los afectos en el desarrollo evolutivo (n 33), y, finalmente, la intervención de los diversos sujetos educativos en el camino formativo (n 32).

Estas son algunas enmiendas que han buscado dar consistencia a las tres observaciones introductoras. Deseamos un buen trabajo a la Comisión.