Tiene lugar en la UCA Jornada por el Año de la Vida Consagrada

La Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina celebró el pasado jueves una Jornada en la que se trataron temas como la admisión y selección de candidatos, la afectividad y la madurez en la vida consagrada, y la actuación jurídica del superior en casos particulares y situaciones críticas.

Autor: VenL. / Fuente: Redacción VenL

'ASPECTOS CANÓNICOS Y APORTES DE LA PSICOLOGÍA'.

El Dr. Carlos Azpiroz Costa, dominico, comenzó la Jornada tratando cuestiones canónicas y aportando valiosos consejos para el discernimiento vocacional. Advirtió que la etapa de acompañamiento en el discernimiento de los candidatos al sacerdocio o a la vida consagrada es para formarlo, no para 'formatearlo'. Subrayó que "la preparación previa al noviciado es cada vez más importante", y apuntó, en base a los cánones del Código de Derecho Canónico que tratan sobre el laicado, una serie de criterios de discernimiento vocacional: vida eclesial previa del candidato, apostolado, vida sacramental, camino de santificación en sus ambientes previos, formación cristiana y humana, capacidad de tomar decisiones y de expresar lo que piensa… También sugirió como requisito vocacional que la persona tenga capacidad de formar una familia, puesto que el huir de las responsabilidades que conlleva el matrimonio y la familia nunca puede ser una motivación suficiente para ingresar en la vida consagrada.

La Dra. Marina Gómez Prieto explicó algunas cuestiones fundamentales de psicología evolutiva que tienen intrínseca relación con el discernimiento vocacional y con la vida consagrada. Tras disertar sobre afectividad y madurez en la vida de consagración a la luz del documento de san Juan Pablo II Pastores dabo vobis, propuso la doctora Gómez algunos casos de problemáticas que pueden presentarse en las comunidades consagradas para que fueran discernidos por grupos entre los participantes.

El Dr. Ricardo D. Medina, agustino, iluminó desde el Derecho Canónico las situaciones de ausencia de la comunidad, de exclaustración y de indulto, y ofreció consejos prácticos de cómo tratar este tipo de situaciones, tanto en sus circunstancias ordinarias se trata de ausencias justificadas en las que existe el permiso de los superiores, como en las anómalas de abandono de la comunidad.

Finalmente, el Lic. Dante Simón, salesiano, trató la cuestión de la elección del superior y su actuación jurídica. Refirió las cualidades humanas y sobrenaturales que debe tener el superior, así como sus responsabilidades dentro del instituto de vida consagrada. Con el clásico adagio: "Si es santo que nos santifique, si es docto que nos enseñe, si es prudente que nos gobierne", señaló que al superior debe poseer principalmente la virtud de la verdadera prudencia, no de una prudencia pusilánime, pues "¡Dios nos libre de los superiores que no deciden!", apuntó Simón.