Ante más de 1.000.000 de personas, Francisco reflexiona que la Virgen María es testimonio de que Dios no abandona en momentos difíciles

El Papa aseguró que la vida de la Madre de la Iglesia es "testimonio de que Dios no defrauda, que Dios no abandona a su Pueblo, aunque existan momentos o situaciones que parecen que Él no está". Además, al dirigirse a las madres paraguayas, reconoció que también ellas, como María, "han vivido situaciones muy difíciles", y que con su ejemplo supieron "levantar un país derrotado, hundido, sumergido por la guerra" de la Triple Alianza, donde Paraguay quedó devastado tras perder gran parte de su población y territorio..

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Radio Vaticana.

EN EL SANTUARIO DE LA VIRGEN DE CAACUPÉ EN PARAGUAY.

Francisco reflexionó que la Virgen María que da testimonio de que Dios nunca abandona y que es posible mantener la fe y la esperanza en medio de los tiempos difíciles, en el Santuario de la Virgen de Caacupé, patrona nacional, en su primera Misa en Paraguay, frente a más de 1.000.000 de personas, el 11 de julio pasado, durante la última etapa de su viaje a Hispanoamérica que también lo llevó a Ecuador y Bolivia. Además, allí elevó el Santuario de Caacupé a Basílica. 

"Ella es la mujer de fe, es la Madre de la Iglesia, ella creyó. Su vida, es testimonio de que Dios no defrauda, que Dios no abandona a su Pueblo, aunque existan momentos o situaciones que parecen que Él no está. Ella fue la primera discípula que acompañó a su Hijo y sostuvo la esperanza de los apóstoles en los momentos difíciles. La Virgen María ha estado y está en las mesas de cada hogar. Ha estado y está en la formación de la Patria, haciéndonos Nación. Siempre con una presencia discreta y silenciosa, en la mirada de una imagen, una estampita o una medalla. Bajo el signo del rosario, sabemos que no vamos solos, que Ella nos acompaña. Como buena madre no abandonó a los suyos, sino por el contrario, siempre se metió en donde un hijo pudiera estar necesitando de ella", afirmó el Pontífice.

El Papa, al dirigirse a las madres paraguayas, reconoció que también ellas, como María, "han vivido situaciones muy difíciles", y que con su ejemplo supieron "levantar un país derrotado, hundido, sumergido por la guerra" de la Triple Alianza, donde Paraguay quedó devastado tras perder gran parte de su población y territorio. "Ustedes tienen la memoria, ustedes tienen la genética de aquellas que reconstruyeron la vida, la fe, la dignidad de su Pueblo. Junto a María, han vivido situaciones muy pero muy difíciles, que desde una lógica común sería contraria a toda fe. Ustedes al contrario, impulsadas y sostenidas por la Virgen, siguieron creyentes. Como Pueblo, hemos venido a nuestra casa, a la casa de la Patria paraguaya, a escuchar una vez más, esas palabras que tanto bien nos hacen: 'Alégrate, el Señor está contigo'. Es un llamado a no perder la memoria, a no perder las raíces, los muchos testimonios que han recibido de pueblo creyente y jugado por sus luchas. Una fe que se ha hecho vida, una vida que se ha hecho esperanza y una esperanza que las lleva a primeriar en la caridad", sostuvo.