Francisco: «La identidad cristiana es concreta, no una religión ambigua»

El Papa exhortó a pedir al Señor la gracia de "una identidad que no intenta adaptarse a las cosas, hasta perder su sabor de sal". 

Autor: Jennifer Almendras. / Fuente: Radio Vaticana.

ASEGURÓ QUE LA MUNDANIDAD HACE PERDER SU ESENCIA.

Francisco pidió no diluir la identidad cristiana convirtiéndola en una religión ambigua, que "intenta adaptarse a las cosas". Aseguró que es "fundamental ser fieles a esta identidad cristiana y dejar que el Espíritu Santo la prenda en nuestro corazón, nos lleve adelante en la vida", en su homilía de la misa matutina del 9 de junio, en la Capilla de la Casa de Santa Marta.

"Pidamos al Señor la gracia de una identidad que no intenta adaptarse a las cosas, hasta perder su sabor de sal. Salvaguardar la identidad cristiana, dejando que el Espíritu Santo nos lleve adelante en la vida. Es verdad, está el pecado. Y el pecado nos hace caer, pero tenemos la fuerza del Señor para levantarnos y seguir adelante con nuestra identidad. Diría que también el pecado es parte de nuestra identidad: somos pecadores, pero pecadores con la fe en Jesucristo. Y no es sólo una fe de conocimiento, no. Es una fe que es un don de Dios y que ha entrado en nosotros gracias a Dios. Es Dios mismo el que nos confirma en Cristo. Y nos ha ungido, el que nos ha marcado con su sello y ha puesto en nuestros corazones las primicias del Espíritu. Es Dios el que nos da este don de la identidad", aseveró el Pontífice.

El Papa afirmó que la mundanidad hace que nuestro testimonio, que refleja la identidad cristiana, pierda su esencia. "Vemos a comunidades cristianas, también a cristianos, que dicen que son cristianos, pero no pueden y no saben dar testimonio de Jesucristo. Y así la identidad retrocede, retrocede y se pierde. Y este nominalismo mundano lo vemos todos los días. En la historia de salvación de Dios, con su paciencia de Padre, nos ha llevado de la ambigüedad a la certeza, a lo concreto de la encarnación y la muerte redentora de su Hijo. ¡Ésta es nuestra identidad! San Pablo se vanagloria de Jesús hecho hombre y muerto por obediencia, ésta es la identidad y allí está el testimonio. Es una gracia que debemos pedir al Señor: que siempre nos dé este regalo, este don de una identidad que no intenta adaptarse a las cosas, hasta perder su sabor de sal", sostuvo.